El perro En la Segunda Guerra Mundial


El Ejército de la antigua Unión Soviética entrenó alrededor de casi 50.000 perros antes de y durante los inicios de la Segunda Guerra Mundial. Estos perros demostraron ser especialmente valiosos durante los severos inviernos rusos, cuando ellos localizaban y llevaban también a los soldados de combate con trineos.

La oportunidad de supervivencia del hombre a las temperaturas bajas en los inviernos rusos, dependian en gran parte de cuan rápidamente era descubierto el herido y transportado a una estación de primeros auxilios. Los perros podían viajar solos en la nieve profunda, mejorando sus oportunidades de vida.

En un artículo escrito por los soviéticos, a poco de que comenzara la segunda guerra mundial, contenía algunos reclamos excesivos, tales como, que “ellos fueron los primeros en utilizar perros de guerra durante la misma”. Realmente, los primeros, fueron los nazis cuando invadieron Polonia, junto con los franceses e ingleses. No desacreditaremos totalmente a los soviéticos, ya que avanzaron con el uso de los perros de guerra en otras áreas, e hicieron de su crianza e instrucción una ciencia, antes de que lo hicieran la mayoría de los países occidentales.
Bajo el liderazgo del Coronel G. Medvedev, (Director) de la Escuela Militar Central de Perros de trabajo (también conocido como las Perreras de la Estrella Roja), empezó a criar nuevos perros, capaces de realizar trabajos de guardia.

Cuándo la Segunda Gran Guerra empezó, el número de perros de trabajo de diferentes razas en clubes de Osoviahim eran más de 40 mil. Junto con nuevas máquinas y armamentos, 168 unidades diferentes de perros de trabajo tomaron parte en distintas batallas durante la guerra. Esas unidades se formaron fuera de los Clubes y Sociedades de perros de Caza.

Durante la guerra “el ejercito Soviético. fue el primero en el mundo en utilizar perros en servicios militares.” Nuevas formas del uso de perros en tanques de guerra, perros para olfatear, y del uso del servicio de espía para el trabajo en las líneas de retaguardia del enemigo y para transportar perros de olfato gravemente heridos, así como munición y alimentos. 
Las Unidades soviéticas de los Perros de Trabajo Militar y Batallones de Instrucción de la Escuela Central lucharon por Moscú, Leningrado, Bryansk; lucharon en el frente Occidental, el Suroeste, el Noroeste, al Norte, Sur y en frentes bálticas también. Los perros ayudaron a limpiar las minas en 303 grandes ciudades; Pskov, Smolensk, Bryansk, Livov, Minsk, Kiev, Stalingrado, Odessa, Kharkov, Voronezh, Varsovia, Viena, Praga además de otras ciudades, estuvieron entre ellas.
Por algunas operaciones militares exitosas contra los nazis, a las Unidades del Ejército de los Perros de trabajo se les concedieron la Orden de Bagdan Khmelnitsky, la Orden de Alexander Nevsky y la Orden de la Estrella Roja. Y 80% de los oficiales recibieron premios del gobierno, y con la Orden Central se honró la Escuela de la Estrella Roja de Instrucción de Perros, cuando fueron parte del Desfile de la Victoria en Moscú.
Y en un sector del frente, un equipo de perros de trineo, en cinco semanas, sacó a 1.239 hombres heridos del campo de batalla y se acarreó 327 toneladas de munición.

Los Samoyedos blancos, fueron encontrados especialmente útiles en operaciones invernales y fueron utilizados para tirar de trineos con soldados vestidos de blanco que se acercaban a las líneas enemigas sin ser vistos. Además otros equipos de perros transportaban las ametralladoras en trineos.

El ejército ruso entrenó también perros suicidas, durante la Segunda Guerra Mundial. Los perros eran cargados con potentes explosivos, y entrenados para buscar alimento bajo los tanques Panzers; estos perros tenían un dispositivo que era conectado a sus mochilas, que al accionarse causaba una explosión capaz de cortar el bajo vientre de los tanques y destrozando asi el motor de los poderosos tanques Panzer.
En un día solo, en el sector de Izyum, estos canes destruyeron nueve tanques Panzer y dos coches blindados. Así que, esto genero un miedo por parte de los alemanes, que tan pronto como oían los ladridos y veían los perros corriendo, giraban frenéticamente sus tanques y volvían hacia sus propias líneas, ya que tenían experiencia sobre lo que les esperaba.

 

Redactado y Posteado por Luis Landeo

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