Lobo Domesticado y Hombre (El Hombre y el Perro parte 4)

Los hombres del paleolítico, nómadas en su mayoría, sin duda se encontraban a menudo con los lobos, depredadores particularmente diestros. Es también bastante probable que los hombres se apropiaran en ocasiones de presas a las que recientemente el lobo había dado muerte. Como serios competidores, hombres y lobos se encontraban en las tierras de caza, ambos adoptaban modalidades de caza en grupo o manada, perseguían las mismas presas y se adaptaban con rapidez al terreno. Sin embargo, las semejanzas entre el lobo y el hombre no quedan ahí: las técnicas de caza condicionaban la socialización y la jerarquía tanto de la comunidad como de la manada, ya que toda actividad en grupo precisa una comunicación elaborada. Cabe pensar que los hombres no mataban sistemáticamente a los lobeznos que encontraban, sino que los criaban, para comerlos posteriormente en períodos de hambruna, para proteger y mantener limpios los campamentos o simplemente a fin de calentarse en las noches frías. 

Redactado por Luis Landeo

Orígenes del perro (El Hombre y el perro parte 3)

Todos los carnívoros actuales tienen por ancestro el miacis, una especie de gineta (animal similar a a un can y a un felino) arborícola de América del norte que vivió en el eoceno (hace unos 40 o 50 millones de años). La diferenciación  de los cánidos primitivos comienza a partir de Oligoceno y tiene lugar fundamentalmente en América del Norte. Hace unos 35 millones de años, el Hesperocyon, un animal con un aspecto entre felino y canino, abandonó progresivamente la vida de un arborícola para cazar en el suelo. El Mesocyon, del tamaño de un coyote y aspecto robusto, tomó el relevo hacia finales del Oligoceno (hace 23 millones de años). Finalmente, aparecería Tomarctus, hace unos 10 o 15 millones de años. Con un cráneo más voluminoso, se le considera cuenta en la actualidad con 38 especies. El generó Canis está representado por el lobo, el chacal, el coyote y las formas domesticadas, el dingo de Australia y el perro.

Hoy en día, los científicos ya no albergan ninguna duda sobre el origen del perro. Desde el Chihuahua al dogo alemán, todos los perros descienden del lobo. En realidad, la especie canina no desciende de una sola y única raza de lobo domesticado en un lugar preciso del globo y en una época determinada.

 

Los Zoólogos suponen que las principales razas de perros se desarrollaron a partir de diferentes subespecies de lobo (lobo indio, lobo de oriente próximo, lobo europeo, lobo norteamericano, lobo chino…)

 

Redactado por Luis Landeo

Entre Lobo y perro (El hombre y el perro parte 2)

La evolución del lobo domesticado a perro domestico vino acompañada de una modificación de ciertas características de comportamiento y morfología: acortamiento de la región facial, aligeramiento del cerebro, reducción del tamaño del cuerpo y pérdida de agudeza de los sentidos. Los Etólogos (especialistas en comportamiento) hablan de una infrautilización del perro. Ciertos rasgos de comportamiento del perro adulto equivalen a los del lobezno: los gemidos, una distancia social minimizada o la intensificación  del comportamiento de juego son sólo  algunos ejemplos.

Redactado por Luis Landeo

La Domesticación Del Lobo (El hombre y el perro parte 1)

Debido  a la ausencia de suficientes pruebas fosilizadas, es difícil conocer el proceso de domesticación del lobo y definir el periodo en que tuvo lugar. La domesticación se remonta a hace 14.000 años y se produjo en diferentes puntos del globo. En el yacimiento de Ein Mallaha, en Palestina, se encontró el esqueleto de una mujer, muerta hacia 12.000 años, acostada junto a un cachorro sobre cuyo cuerpo tenia apoyada la mano. Asimismo, han sido exhumados numerosos huesos de perros, entre los restos de asentamientos humanos en Alemania, Dinamarca, Inglaterra y América. Todos esos descubrimientos permiten afirmar que el lobo fue el primer animal que se domesticó. Como fiel acompañante del hombre que es, se ha extendido con él por el globo,  incluso por regiones hostiles.

Redactado por Luis Landeo