Scottish Fold


Reconocible por que posee una cabeza ancha y redonda, pero lo que la diferencia de los demás son sus orejas pequeñas y plegadas hacia delante y abajo, unos ojos redondos separados por una nariz ancha. No tienen un color específico, y su cuello es fuerte y estrecho. Su musculatura es generalmente robusta, con una forma compacta, aunque suelen pesar muy poco. Sus extremidades son de un largo normal, aunque se han dado muchos casos de colas muy cortas y gruesas con la punta redonda. Estas anomalías provocaron su prohibición en las exposiciones británicas durante un tiempo, hasta que grupos interesados se dedicaron a la cría para intentar que todas saliesen bien. Su pelo es muy corto, elástico y muy suave.

Este animal  es muy amistoso, dulce y compañero, confía plenamente en el ser humano y le es muy fácil adaptarse a nuevos entornos. Casi nunca presenta nerviosismo es ideal para ser compañero de los niños. En manada generalmente siguen a un “líder”, que suele ser el padre, imitando todos sus movimientos. Cuando se cruzan con otras razas son generalmente pacíficos, aunque siempre atentos. Los partos suelen ser tranquilos. La pasividad de la hembra facilita las cosas. Los cachorros suelen nacer con las orejas hacia atrás. Apenas tres semanas después del nacimiento comienzan a desarrollar su característica más diferencial. Puede ocurrir que no logren desarrollarse del todo, inclusive hay casos en los que sólo una oreja consigue el objetivo. Para evitar estos problemas, los expertos aconsejan no darles demasiada leche cuando son bebés, porque esto provocaría que la fuerza natural del desarrollo no pueda competir contra la firmeza del cartílago.

Origen:

No se sabe dónde ni cuándo surgió el primer ejemplar. El primer Scottish Fold del que se tiene constancia es el que encontró William Ross en 1961 en Coupar Angus, Escocia, al que bautizaron como Snook.
En 1970 llegaron tres ejemplares a Estados Unidos. Hester fue la pionera, y fue reconocida como raza en 1987 por la TICA, y en 1992 por la CFA.

Cuidados: 

Los privilegiados que tienen un Scottish Fold pueden disfrutar de las gracias que hace. Es un gato muy divertido, ya que no sólo se diferencia de otros gatos físicamente, sino también en el carácter. Muchas veces se sientan como si fueran un Buda, o mueven la cola como los perros cuando están felices (cuando los gatos hacen esto, generalmente están muy enfadados).

Respecto a los cuidados, al Scottish Fold, hay que limpiarle las orejas habitualmente, igual que al resto de las razas. Al Scottish Fold común hay que cepillarle sólo en la época de muda. Con la variedad Highland hay que ser un poco más constante, ya que tiene el pelo semilargo.

 

Posteado por Luis Landeo